Boletín Electrónico Nº 10 Septiembre de 2008
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Falleció uno de nuestros más queridos socios y amigos
José Sazbón (1937-2008)
El CeDInCI ha conformado su nueva Comisión Directiva
El CeDInCI miembro de CLACSO
Pérgamo: Un catálogo unificado en el CeDInCI
Fredric Jameson en el CeDInCI
Alberto J. Pla : una vida por el socialismo (1926-2008)
CD III Jornadas de Historia de las Izquierdas
Nuevo número de Políticas de la Memoria
Donaciones, canjes y adquisiciones

 

 

 

Falleció uno de nuestros más queridos socios y amigos
José Sazbón (1937-2008)

José Sazbón (1937-2008)

El martes 16 de septiembre falleció en la ciudad de Buenos Aires nuestro querido amigo José Sazbón a la edad de 71 años. Nacido en esta ciudad en 1937, había estudiado en la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de La Plata, graduándose como Profesor de Filosofía en el año 1965. Filósofo con vocación histórica y política, enseñó en la segunda mitad de los años '60 en el área de ciencias sociales de la UNLP, estrechando lazos con sus colegas Antonio Castorina, Oscar Colman, Julio Godio, Gladys Palau, Alfredo Pucciarelli y Horacio Pereyra.
Entre 1963 y 1965 publicó sus primeras colaboraciones en la Revista de la Liberación que dirigía en La Plata José Speroni y cuyo secretario de redacción era Ricardo Piglia, otro de sus compañeros de estudios y amigo de la estudiantina platense. En aquellos años inició también su labor como editor y traductor, preparando varios volúmenes de autores como Sartre y Marcuse para la editorial marxista independiente Quintaria. Influido desde sus años de estudiante por el marxismo sartreano y lukacsiano al mismo tiempo que interesado por la novedad que por entonces representaban las corrientes estructuralistas, compiló y prologó para esta editorial el volumen colectivo Sartre y el estructuralismo. Pero quizás su obra de editor más recordada la constituye la docena de volúmenes que compiló y tradujo en su mayoría para Nueva Visión: se trata de la "Colección El pensamiento estructuralista", que dio a conocer entre 1969 y 1970 textos claves de Lévi-Strauss, Todorov, Pouillon, Leach, Lyotard, Glucksmanm y Barthes, entre muchos otros. También preparó para esa misma editorial traducciones de Antonio Gramsci y Louis Althusser y compiló el volumen Presencia de Max Weber (1971). Un año antes había compilado para Editorial Tiempo Contemporáneo el volumen colectivo Análisis de Michel Foucault (1970).
Entre 1972 y 1974 cursó estudios de posgrado en la École Normale Supérieure y en la École Pratique des Hautes Études de París, profundizando en los estudios sobre Marx y el marxismo. De regreso a la Argentina, prosiguió la actividad docente y editorial. En 1975 publicó su primer libro, Mito e historia en la antropología estructural (Buenos Aires, Nueva Visión) y un año después preparó para el Centro Editor de América Latina una edición popular del Curso de Lingüística General que permitió un amplio acceso a la obra de Saussure. Precedida de un estudio preliminar, el volumen se tituló Saussure y los fundamentos de la lingüística (reeditada en 1996 por Nueva Visión).
Pero ese mismo año, tras el golpe militar de marzo, debió exiliarse en Maracaibo, Venezuela, con su mujer Berta Stolior, profesora de filosofía, compañera de sus empresas editoriales y traductora de muchas de sus compilaciones, y su pequeño hijo Daniel. Allí enseñó como profesor invitado en la Universidad de Zulia y prosiguió con la elaboración de su tesis En los orígenes del método marxista: modelo puro y formación impura en los análisis históricos de Marx y Engels.
Colaboró en la revista de dicha universidad, Cuestiones Políticas, con un avance de su tesis sobre la concepción histórico-materialista en Marx y Engels y un notable estudio sobre "Filosofía y revolución en los escritos de Mariátegui" que había presentado en el Coloquio Internacional Mariátegui de la Universidad de Sinaloa (México, 1980).
En Expresamente de Caracas apareció su estudio sobre Ferdinand Lassalle, mientras que la primera versión de sus estudios sobre el Facundo de Sarmiento fue publicada en Investigaciones semióticas de la Universidad de Carabobo. Desde Venezuela enviaba también sus colaboraciones a la recién fundada revista Punto de Vista, al mismo tiempo que publicaba el ensayo "El fantasma, el oro, el topo" en Cuadernos Políticos de México (1981). También en el país del exilio estrechó lazos con el historiador marxista Perry Anderson, con motivo de una visita de éste a Venezuela. En 1981 la Universidad de Zulia publicó su libro Historia y estructura.
De retorno en la Argentina en 1987, se instaló con su familia en Buenos Aires. Ingresó entonces como investigador de carrera en el CONICET y desarrolló una amplia actividad docente. Dictó diversas materias y seminarios en las carreras de Filosofía, Historia y Sociología de la UBA, así como en las Universidades de La Plata y San Martín, sobre problemas de la filosofía contemporánea, historia de las ideas y de los intelectuales, marxismo historicista y marxismo estructuralista, entre muchos otros temas. Aunque abarcó con notable erudición todo el arco del pensamiento contemporáneo, se detuvo particularmente en ciertas estaciones que fueron sin duda sus preferidas: Marx, Lukács, Simmel, Benjamin, Gramsci y Sartre. Poco amigo de las polémicas, discutió sin embargo en 1983 con Oscar Terán desde las páginas de Punto de Vista para recusar su "invitación al posmarxismo". En esta misma revista hizo conocer en 1987 su estudio sobre el debate entre E. P. Thompson y Perry Anderson en el seno del marxismo británico; y en 1989, en pleno apogeo mundial de la "crisis del marxismo", presentó en el XII Congreso Interamericano de Filosofía reunido en Buenos Aires una ponencia en la que discutía el alcance de dicha crisis y rescataba la vigencia de la herencia de Marx.
A partir del año 1989 elaboró una serie de estudios sobre la Revolución Francesa, reunidos en un volumen en el año 2005 por Ediciones Al Margen. En 1992 participó en el Coloquio Walter Benjamin con su ponencia "Historia y paradigmas en Marx y Benjamin" que se compiló en el volumen Sobre Walter Benjamin: vanguardias, historia, estética y literatura. Una visión latinoamericana (Buenos Aires, Alianza, 1993).
En 1997 compiló el volumen colectivo Presencia de Voltaire (Buenos Aires, UBA). Fue director de la Carrera de Filosofía de la Facultad de Filosofía y Letras y cuando lo sorprendió la muerte coordinaba la Maestría en Historia y Memoria de la Facultad de Humanidades de la UNLP. Además de las revistas mencionadas, perteneció al comité editor y colaboró en revistas como Los libros, Espacios, Cuadernos de Filosofía, El Cielo por Asalto y Sociohistórica. Algunos de sus artículos fueron reunidos en Historia y representación (Buenos Aires, Universidad de Quilmes, 2002). Su estudio "Figuras y aspectos del feminismo ilustrado" sirvió recientemente de estudio preliminar al volumen Cuatro mujeres en la Revolución Francesa (Buenos Aires, Biblos, 2007).
Aunque una finísima ironía campea en sus ensayos históricos y filosóficos, esta se hace aún más aguda en sus ensayos literarios, sobre todo en los consagrados a Piglia y a Borges. Sazbón presentó "Pierre Menard, autor del Quijote" en el Primer Concurso de Cuento Argentino que en 1982 convocó el Círculo de Lectores y en el que el propio Borges formaba parte del jurado. Parodiando a Borges, y acaso parodiando también su propia condición de historiador erudito e indiciario, Sazón compone allí un Menard izquierdista lector de los formalistas rusos, de Marx y de Lenin. Creo que no lo traiciono si revelo que su Pierre Menard se contaba entre sus textos predilectos.
Podría aplicarse a Sazbón lo que Borges señaló de su propio padre: era tan modesto que hubiera preferido ser invisible. Pero a pesar de su perfil bajo y de su proverbial discreción, José es reconocido como maestro por dos, acaso tres generaciones de historiadores y filósofos argentinos. Incluso un rápido retrato como este, escrito bajo la conmoción que produce la noticia de su fallecimiento y en el que seguramente incurro en considerables olvidos, deja apreciar el vasto espectro y la profundidad de sus contribuciones a la recepción de la semiología tanto como a los estudios sobre marxismo y el estructuralismo; a la filosofía de la historia, como a la historia moderna y contemporánea, o a la historia intelectual y el pensamiento argentino y latinoamericano.
José fue un mentor clave para nuestra generación. Desde 1998 acompañó de cerca la experiencia del CeDInCI, participando de nuestras actividades y donando valiosas publicaciones. En mayo de este mismo año, a pesar de su precaria salud, intervino animadamente en nuestro seminario "El problema de la recepción y la historia intelectual", donde discutimos su texto sobre De Angelis.
Dolidos por la pérdida del maestro y del amigo, nos consuela pensar en el precioso legado de sus textos llenos de sabiduría y en las grandes lecciones del profesor de pequeño maletín negro y cigarrillo con boquilla quien, por más empeño que pusiéramos en el estudio exhaustivo de un problema, siempre nos invitaba a leer un libro más.



Horacio Tarcus

Buenos Aires, madrugada del 16 al 17 de septiembre de 2008

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El CeDInCI ha conformado su nueva Comisión Directiva

Nos es grato informar que se ha terminado de conformar recientemente la nueva Comisión Directiva del CeDInCI que regirá los destinos de la institución durante el próximo año, hasta la nueva asamblea de socios activos. La composición de la misma es la siguiente:

Director: Horacio Tarcus
Dirección Ejecutiva: Horacio Tarcus, Adriana Petra.
Consejo Asesor (vocales y revisores de cuentas): Martín Bergel, Ezequiel Adamovsky, Laura Fernández Cordero, Ricardo Aronskind, Vera Carnovale, Jorge Cernadas.

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El CeDInCI miembro de CLACSO

A partir del mes de mayo el CeDInCI se convirtió en centro miembro del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), la mayor red de ciencias sociales en América Latina y el Caribe. El Comité Directivo de esta prestigiosa institución latinoamericana consideró y aprobó la solicitud del CeDInCI en sus sesiones de los días 5 y 7 de mayo de 2008.

Para el CeDInCI se trata de un importante paso en la construcción de vínculos con instituciones y centros afines, así como la posibilidad de hacer visible su trabajo de catalogación e investigación ante un vastísimo universo de lectores e investigadores que CLACSO aglutina e impulsa a través de sus múltiples actividades, contribuyendo con ello a fortalecer el diálogo y la renovación del pensamiento social latinoamericano.

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Pérgamo: Un catálogo unificado en el CeDInCI

Nos complace informar a nuestros socios y amigos que hemos iniciado el pasaje de todos nuestros catálogos al Sistema de gestión integral de datos para bibliotecas PÉRGAMO. Este sistema permite catalogar todo tipo de documentos en cualquier soporte (libros, folletos, publicaciones periódicas, fotografías, documentos de archivo, afiches, volantes, etc.) y a través de varios puestos simultáneos. En el futuro cercano los lectores del CeDInCI podrán acceder al catálogo unificado por Internet desde el módulo OPAC de consulta remota, realizando búsquedas simples o avanzadas.

PÉRGAMO tiene un entorno gráfico amigable, es compatible con lenguajes y formatos internacionales (formato MARC 21) y permite incluso agregar multimedia a los registros (fotografías de la tapa, o del índice, archivos de voz, etc.).

Presenta también un módulo especial para desarrollo de tesauros, lo que nos resulta de gran utilidad, pues el CeDInCI viene desarrollando un Tesauro propio, a partir su especificidad como biblioteca, hemeroteca y archivo de las izquierdas de Argentina y el mundo. Los lectores podrán buscar registros no sólo a través de los términos convencionales de las corrientes de izquierda (anarquismo, socialismo, comunismo, etc.), sino también a través de las familias y subfamilias del árbol de las izquierdas, incorporándose descriptores del tipo: chispismo, penelonismo, posadismo, morenismo, etc. También se han incorporado como descriptores conceptos específicos como fetichismo, alienación, plusvalor, etc.

El nuevo sistema gestiona también la base de datos de socios/lectores con edición de carnets; administra la circulación y el préstamo de documentos en sala; permite el control de las adquisiciones por compra, canje o donación y tiene un módulo estadístico para evaluación del catálogo y la gestión de la biblioteca.

Todo el proceso de migración de datos de nuestros viejos catálogos a Pérgamo ha quedado a cargo del Bibliotecario Marcelo Couture de Troismonts.

La adquisición de Pérgamo por parte del CeDInCI ha sido posible gracias al subsidio otorgado por nuestro querido amigo el Dr. Carlos Kreimer.

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Fredric Jameson en el CeDInCI

El sábado 19 de julio de 2008 el crítico cultural estadounidense Fredric Jameson, profesor en Duke University, visitó el CeDInCI acompañado de Moira Fradinger (Yale University) y María Elisa Cevasco (Universidad de São Paulo). Después de recorrer las diversas salas para apreciar las distintas colecciones, compartió con nosotros una tarde de animada conversación estética, teórica y política. A continuación transcribimos algunos extractos, traducidos y editados, del diálogo informal que esa tarde mantuvo amistosamente con nosotros. Jameson es conocido en Argentina por sus libros La cárcel del lenguaje; Documentos de cultura, documentos de barbarie; El posmodernismo como lógica cultural del capitalismo tardío y Las semillas del tiempo , entre muchos otros. Su último libro, Archeologies of the Future (Arqueologías del futuro) se ocupa de la relación entre utopía y ciencia ficción.

El posmodernismo y el concepto de capitalismo tardío

Sobre la base de los estudios de Mandel, pensé el posmodernismo como la lógica cultural del capitalismo tardío. No hay por qué pensar que no podemos definir una tercera etapa del capitalismo. Lenin definió una segunda ¿por qué no una tercera? Hoy vivimos justamente en una tercera etapa del capitalismo, quizá no la última de todas, caracterizada por la globalización, y por la posmodernidad en la cultura y la experiencia vital, es decir, por ejemplo, por la publicidad comercial, los medios de comunicación, etc., etc., cosas que no existían bajo esa forma en lo que yo llamo la era moderna.

La globalización es la continuación del modo de producción capitalista con una nueva tecnología. Algo muy interesante es que en El Capital de Marx la palabra “revolución” sólo se usa para la innovación tecnológica. Y las computadoras, la forma de circulación de la información, todo eso es tecnología nueva y entonces parece que tiene sentido hablar de una etapa nueva.

Permítanme decirles algo que puede sonar un poco idiota: esto puede ser una tercera etapa, pero sigue siendo capitalismo. La gente que lo dirige busca ganancias, etc.. Esto no es “la sociedad posindustrial” o cualquiera de esas variadas etiquetas que se buscan; no estamos en una etapa no capitalista, sino en una capitalista. Todos los elementos que Marx identificó como propios del capitalismo todavía están aquí.

Resistencias al capital en los tiempos de globalización

Una cuestión básica que tiene que ver con la productividad y la extensión del capital es el desempleo. Y en nuestro mundo la gente está perdiendo su trabajo, crece el desempleo. Es exactamente aquello de lo que hablaba Marx. Me parece que Ernest Mandel dijo algo muy acertado. Afirmó que los modelos de Marx en El Capital (Inglaterra, por ejemplo) seguían siendo modelos de producción “mixtos” en los cuales el feudalismo --el viejo modo de producción-- todavía sobrevivía bajo la forma de relaciones entre terratenientes y campesinos. El modelo con que nos enfrenta el capitalismo actual es mucho más puro, porque aquello fue superado. Todo aquello ya se acabó: la tierra es capitalista y los campesinos son trabajadores; la explotación está industrializada, se usan agroquímicos, fertilizantes, etc. De modo que esta es una versión más pura que la que describió Marx. Entonces el término capitalismo no está pasado de moda, no es algo decimonónico, y nuestra situación se halla en perfecta conformidad con lo que Marx analizaba.

¿Es acaso derrotista hablar de una tercera etapa del capitalismo? Creo que la política en esta etapa global posiblemente ya no se parezca a la de Lenin. La nueva política también tendrá que afrontar el problema del desempleo y preguntarse de qué modo la gente sin trabajo se puede politizar, se puede incorporar a la política. Me parece que se deben hacer toda una serie de invenciones políticas, hay experimentos políticos que se deben llevar a cabo.

Lo que diría sobre la política de Marx, si la consideramos a lo largo de su vida, es que fue la de un gran político y, uso la siguiente palabra porque aquí me parece una buena palabra y no un insulto: fue un supremo oportunista , en el sentido de que podía adaptarse. Si veía que algo se volvía posible era capaz de cambiar, de adaptarse a las circunstancias. El libro de Stanley Moore Three Tactics (1) de manera muy interesante e inteligente, mostró que se podía apelar a las obras de Marx para justificar una política socialdemócrata, una leninista o una maoísta (porque ése era un problema de la época, de los años '60). El libro de Moore es muy perspicaz. Creo que no lo publicó Monthly Review porque... no creían en todo ese... pluralismo (risas).

Pero la cuestión es ahora cómo se puede reorganizar a sí mismo el movimiento de la clase obrera internacional, sobre qué base pueden los trabajadores metalúrgicos de Corea encontrar algo en común con los desempleados metalúrgicos en EE. UU., etc..

En el mundo global todo sucede muy rápido, el movimiento antiglobalización me parece muy importante, pero lo que planteó no ocurrió todavía. El fin de la globalización todavía está lejos; la globalización es uno de los mayores acontecimientos que hayan sucedido. Yo soy optimista, pero no es que vea ahora mismo una política posible inmediatamente delante nuestro. Como intelectuales, deberíamos intentar clarificar qué aporta Marx para el análisis de la situación actual y estar atentos a lo que está sucediendo en el mundo. Un nuevo sistema de comunicaciones funciona muy bien y debemos utilizarlo para tomar contacto con otros mundos.

El movimiento antiglobalización se frena y luego retoma su avance; algo que dejó claro ya desde la década pasada es que los estudiantes radicales podían establecer conexiones políticas con mucha rapidez. No creo que este sea un sistema que esté dispuesto a suicidarse. Es un sistema muy violento, de modo que no pueden hacerse muchos pronósticos. Por el momento tenemos lo que tenemos. Pero me gusta mucho la palabra “desconectar” ( de-linking ), si bien es algo muy difícil de imaginar ahora. ¿Qué se puede hacer respecto del sistema mundial? Se puede pensar en socialismos en un solo país, que por supuesto no funcionaron; pero hay otros modos de desconectar. Hablo de una desconexión respecto del sistema estadounidense. Latinoamérica es interesante hoy en ese sentido.

Marx hoy

Volviendo a la cuestión de la política marxista, Marx no propone una estrategia, ni siquiera propone una visión del socialismo. Se limita a decir: si se hacen intercambios regulados por el mercado y el dinero, entonces estamos dentro de una sociedad capitalista. Pero si una sociedad tiene otras prioridades y elige regularse de otro modo, entonces tendremos otro tipo de sociedad. Pero Marx es muy cuidadoso respecto del futuro.

Algo gracioso hoy es que al mismo tiempo en que se anuncia el triunfo definitivo del capitalismo, se anuncia también la muerte del marxismo. Pero sucede que el marxismo es el análisis del capital. Las revoluciones son eventos extraordinarios, y suelen ser consecuencias de catástrofes, generalmente de guerras. Creo que hoy la ecología es un problema muy importante, porque también implica una catástrofe. Hay un libro muy bueno, de otra persona de la Monthly Review , el actual editor de la revista, John Bellamy Foster, titulado La ecología de Marx (2). Allí demuestra hasta qué punto Marx es muy consciente del tema ecológico, y en qué medida siguió muy de cerca el desarrollo de la industria química en el siglo XIX, algo estrechamente relacionado con la capitalización de la tierra. Estaba más interesado en eso que en Darwin. De modo que no veo necesariamente una contradicción entre un proyecto ecológico y uno socialista. ¿Cómo podría haber una contradicción? Es claro que cualquier proyecto ecológico requiere cierto grado de planificación estatal; los privados no pagarían por un proyecto ecológico. Por eso hay tanta gente entusiasmada con el movimiento zapatista, justamente porque incluye de todo. La ecología, la desconexión, etc., ¡y el uso de los medios de comunicación!

La gente hablaba del fin del marxismo mucho antes de todo esto, sin embargo. No es algo nuevo. Todas las ideas de Marx y del marxismo se extienden a lo largo de la historia previa; la concepción izquierdista realmente poderosa hoy día es el anarquismo. El problema de los anarquistas es que no tienen nada para leer; pueden incluso creer en el capitalismo. Mis amigos Toni Negri y Michael Hardt son esencialmente anarquistas. Pero, de nuevo, creo que hay que ser oportunista . Si hubiera habido cosas que sucedían con el anarquismo, Marx hubiese estado intLa política en los Estados Unidos eresado en ellas. ¿Sabe? Si el libro de Toni y de Michael entusiasma a la gente, creo que eso puede ser importante.

La política en los Estados Unidos

Me parece que debemos defender el Estado de bienestar. Todo lo que se opuso al Estado de bienestar, la política de Reagan y Thatcher, se predicaba a partir de una fórmula muy simple, en definitiva: “bajar los impuestos”. Y la derrota de la izquierda, --de la izquierda parlamentaria quiero decir, de los socialdemócratas-- tuvo que ver con que después no pudieron aumentar los impuestos, es decir que dispusieron de menos dinero para hacer cosas. Creo que estos movimientos de derecha están contra el Estado en el sentido de que éste no debe recuperar fuentes de recursos para crear redes sociales, distribuir dichos recursos para garantizar el bienestar, la salud, etc. Eso es el Estado republicano en EE. UU. Y Obama no va a aumentar los impuestos, a menos que logre un gran consenso nacional al respecto y diga, “muy bien, como es muy importante para nosotros todo esto, vamos a pagar más impuestos”, pero soy escéptico al respecto. Lo de Thatcher y Reagan fue una movida brillante. Consistió en algo muy sencillo: simplemente eliminó la posibilidad de que el Estado hiciera algo. Y todo se cayó a pedazos y el mercado emergió como fuerza.

Respecto de Obama, ¿qué se puede decir? ¿Qué gobiernos son progresistas y cuáles no lo son? Hay dos clases de cosas que se verifican en al actualidad. Por un lado, la política interna del Estado, y lo que pueda haber de progresista en ella. Y por el otro, la política exterior del Estado en el sistema global. Y con Obama todo irá de la mano. Pero Uds. en Latinoamérica dicen algo al respecto de Lula: es cada vez más conservador internamente, pero en política exterior tiene posiciones progresistas, en la medida en que formaría parte de un grupo que resiste –o parece resistir—a los EE. UU. Asumir un lugar independiente es hoy muy complicado. Hasta qué punto se puede pensar en la independencia de Europa o de Japón. China es una especie de misterio. La URRS siempre fue correcta en su apoyo a los movimientos de liberación del Tercer Mundo.

Los chinos siempre fueron especiales: los apoyaban siempre que se opusieran a la URSS. Los chinos no pueden atacar económicamente a EE. UU. sin destruirse a sí mismos. Atesoran dólares; si destruyen la moneda, se dañan a sí mismos. Aunque pueden pasarse a euros. Parece que Saddam Husein fue quien empezó a poner sus reservas en euros.

La crisis económica

¿La crisis actual? Está lejos de haber sido superada. Ciertamente son capaces de evitar la gran depresión, pero el mercado podría tambalearse. Hay algo siniestro en el “capitalismo popular” del que todo el mundo habla, es decir, en la compra de acciones por parte del público, etc. Todo lo que desean ahora tanto los empresarios como las familias es sus dividendos. Ya no se trata de sostener un negocio familiar, local. De manera que cuanta más participación “popular” hay en las compañías, mayor es la exigencia de beneficios y dinero. Antes eran los negocios familiares los que se iban al demonio, pero aunque haya más participación “popular” en las empresas, éstas no se han vuelto populares. Sólo se orientan a la obtención de objetivos económicos, despiden empleados, y no sé si la gente es conciente de este cambio. Hacen que la gente “participe” en el sistema, privatizando la seguridad social, etc.; “tome sus propias decisiones”, le dicen, lo que equivale a afirmar: “si algo anda mal, el error es sólo suyo”. La gente pierde todo en seis meses, yo también lo perdería. Los alimentos suben, la gasolina también: todo anticipa una catástrofe.

La crisis les preocupa a todos. Todo se basa en la industria del automóvil y la de la construcción. Y ya no hacemos autos; nadie compra coches estadounidenses. De modo que queda la construcción, que es la base del negocio inmobiliario. Y si eso funciona mal, las principales industrias que contratan gente empiezan a funcionar mal, incluidas por supuesto las instituciones financieras. (...) Hubo tanto dinero dando vueltas por el mundo, ¿dónde se supone que debía ir a parar? ¿Invertir en China? China se iría a pique también si EE. UU. no les compra sus chucherías. Eso es lo malo del mercado mundial: todo está vinculado, entrelazado.

El capitalismo necesita expandirse, la acumulación significa expansión. Y eso significa reinversión. Este es otro aspecto de la “tercera etapa” del capitalismo: la importancia que adquiere el capital finaciero.

Vuelta a Marx

Ahora hay mucho más interés en el marxismo. Cuando estuve en China lo noté; lo mismo pasa en EE. UU. Hace quince años nadie se interesaba; los movimientos estudiantiles se habían acabado, ahora creo que es distinto. Lo más interesante es lo que sucede en Alemania hoy con Die Linke (el partido “La izquierda”), un partido a la izquierda de los socialdemócratas. Surgen muchos grupos de estudio entre gente joven, y eso es un fenómeno muy interesante. Tiene razón, algo similar sucede en Francia con la Ligue Communiste Révolutionnaire (Liga comunista revolucionaria) y el cartero que la dirige, Olivier Besancenot, que se convirtió en una figura muy popular en el país.

Diría que lo que ocurre actualmente es un interés en los textos de Marx, y en cómo se los puede aplicar. Hay grupos que estudian El Capital , etc., todavía no es marxismo. Pero eso ya vendrá, creo. Se trata en principio de una curiosidad acerca de cómo podría funcionar y de cómo fue. Los rusos y los chinos nunca se preocuparon por eso. Hoy en China hay una nueva izquierda. Gente que recuerda los viejos tiempos, los años '50, y también gente joven alarmada por el horrendo capitalismo actual.

[transcripción y traducción del inglés: José Fernández Vega]

1. Stanley Moore (1914-1997) trabajó hasta su retiro en 1974 como profesor de filosofía en San Diego, donde fue colega y amigo de Jameson. Escribió cuatro libros: The Critique of Capitalist Democracy (1957), ampliamente conocido entre nosotros por la versión de Siglo XXI; Three Tactics (1963), Marx and the Choice Between Socialism and Communism (1980), and Marx Versus Markets (1993).

2. Marx's Ecology. Materialism and Nature , Monthly Review Press, 2000.

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Alberto J. Pla : una vida por el socialismo (1926-2008)

El 10 de agosto falleció el historiador argentino Alberto J. Pla, en Rosario, su ciudad natal. Esta pérdida deja una gran ausencia para todos los que lo conocieron, así como para su hija, Laura, científica de renombre a quien su padre profesaba tanto cariño como una admiración renovada sin cesar. Pocos años antes había muerto Guillermina, su compañera de toda la vida, golpe terrible que nunca pudo asimilar.

Alberto nació el 21 de enero de 1926, hijo de una familia rosarina acomodada y culta. Su padre, el ingeniero Cortés Pla, socialista, fue uno de los precursores de la Reforma Universitaria de 1918, ese gran movimiento político y cultural que nacido en Córdoba logró un impacto continental. En ese ambiente se educó, en la cultura, la política, las ideas y los sentimientos de una época impregnada por los grandes cambios de la primera parte del siglo XX, los ecos de la revolución mexicana y la rusa, la guerra civil española, los conflictos y las tragedias del siglo, las crisis del capitalismo, el colonialismo, las guerras mundiales, las luchas y el anhelo de una sociedad superior. Y también el ascenso del fascismo y del estalinismo, sepultureros de toda esperanza, cada uno a su manera.

Desde muy joven, estudiante en La Plata, Alberto tomó parte activa en la reflexión y el combate por comprender su época. La izquierda argentina en todas sus variantes — anarquistas, socialistas, comunistas— tenía que enfrentar, en particular, los nuevos problemas planteados por el movimiento de masas que dio nacimiento al peronismo en 1945. Comprender el peronismo y mantener la perspectiva obrera y socialista era un desafío mayor.

Brillante estudiante en matemáticas, Pla se orientó unos años después hacia la historia. Esta devino su oficio y su pasión. Egresado como profesor de historia y geografía en 1955, comenzó su carrera en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación y en el Instituto de Historia de la Cultura, dirigido por el profesor José Luis Romero, luego en el Instituto de Historia de América a cargo del profesor Enrique N. Barba.

Se inició en la militancia política en el Partido Socialista, adhiriendo después a la organización trotskista de Hugo Bressano (Nahuel Moreno), el Grupo Obrero Marxista (GOM). Rápidamente desilusionados de su política y su vida interna, Alberto y Guillermina rompieron con Moreno. En 1949 se incorporaron al Grupo Cuarta Internacional (GCI) que fue, desde 1951 y durante una década, el Partido Obrero Revolucionario (POR), la sección argentina de la Cuarta Internacional. Allí consagraron su actividad política y sus fuerzas muchos años. En 1964, atisbando la deriva sectaria de esta organización dirigida por Homero Cristalli (Posadas), se alejaron sin perder el interés ni la preocupación militante. No es cuestión en estas líneas de contar esta historia, sino apenas de señalar el hecho. El socialismo, el marxismo y el trotskismo fueron siempre su horizonte intelectual y político. No se identificaban, empero, con ninguna de las organizaciones existentes. Sabían hacer la diferencia, a veces abismal, por así decirlo, entre Marx o Trotsky y los grupos que asumen sus nombres y representación.

Intervenida la Universidad por el golpe militar de 1966, Alberto encontró una base de apoyo en el Centro de Estudios Histórico-Sociales, compartiendo cursos con Sergio Bagú y Rodolfo Puiggrós, entre otros. En esta suerte de “universidad popular” continuó su actividad contra vientos y mareas. Desde 1972, además, fue director de dos colecciones publicadas por el Centro Editor de América Latina (CEAL): Historia de América Latina Siglo XX, así como Historia del Movimiento Obrero, cuyos numerosos trabajos fueron editados en fascículos semanales y posteriormente en varios tomos.

Desde comienzos de los años 1960, la historia social de América Latina fue su centro principal de interés. Enseñó en las universidades de La Plata, Buenos Aires y Rosario, así como en otras, entre ellas Bahía Blanca y Salta. Sin embargo, Alberto no era un académico tradicional. Erudito, dotado de una gran cultura general, conocedor de Marx como pocos, ejerció una influencia permanente en su entorno. Su preocupación esencial era la formación intelectual, cultural y política de los jóvenes estudiantes. Partía de la premisa que el estudio y la vida intelectual no podían separarse de las ideas, los sueños y las luchas por un mundo mejor. Recordaba siempre a los maestros de la escuela francesa de los Annales, fundadores de la historia social. Por eso mismo, cuando después del regreso de Perón a Argentina, en 1973, grupos estudiantiles nacionalistas pretendieron imponer censura sobre los programas de enseñanza de cada profesor, Alberto se negó rotundamente al procedimiento y los obligó al respeto.

Los vaivenes de las luchas y las persecuciones, comenzando por la Triple A bajo el gobierno de Isabel Martínez de Perón, obligó a Alberto y su familia a emprender el camino del exilio. Le costó mucho, pero no tenía otra alternativa. Durante los años de la última dictadura (1976-1983) se instaló primero en Caracas, donde fue profesor en la Universidad Central de Venezuela. Allí prosiguió su tarea de docencia e investigación, fundando un “Centro de estudios del movimiento obrero”. Uno de sus frutos fue su tesis de doctorado Sindicatos y política en Venezuela (1924-1950) , dirigida por el profesor Claude Willard, en la Universidad de Paris 8. A partir de 1982, inició la etapa de México, esta vez en la Universidad Autónoma de Puebla. Los años mexicanos los recordaba siempre con una gratitud imperecedera. Finalmente, la caída de la dictadura, a fines de 1983, permitió el regreso a Argentina en 1985. Desde 1984 fue uno de los fundadores de la revista Cuadernos del Sur , cuyo editor fue José Maria Iglesias, también exilado en México. En toda la primera etapa Pla colaboró activamente.

Asumió entonces, por concurso, las cátedras de Historia de América Contemporánea en las Universidades de Buenos Aires y de Rosario. En 1988 fue designado Investigador Principal del Conicet. Al mismo tiempo, participaba en coloquios, dictaba conferencias y charlas en los más diversos lugares, prefiriendo en particular los sindicatos, mientras animaba grupos de discusión y formación con sus estudiantes y colegas más allegados. Mantuvo esta actividad hasta el último momento, sobreponiendo problemas de salud y la carga inexorable de los años. La presencia de Laura y de sus colegas y amigos de la Universidad fueron un estímulo permanente.

En las casas de Alberto y Guillermina —Rosario, Buenos Aires, Caracas, Puebla... — siempre encontraron lugar, abrigo y afecto los amigos y compañeros que allí llegaban como viajeros o como prófugos de la dictadura. La vieja palabra socialista y libertaria, solidaridad, tomaba cuerpo y realidad en sus actos y en sus vidas.

En el curso de este itinerario publicó numerosos libros, artículos, folletos y ponencias para diversos encuentros. Entre sus principales libros: América Latina Siglo XX, economía, sociedad, revolución (1969), La burguesía nacional en América Latina (1971), Ideología y método en la historiografía argentina (1972), Modo de producción asiático y las Formaciones económico-sociales inca y azteca (1979), La Historia y su método (1980), La Internacional comunista y América Latina (1996), América Latina, mundialización y crisis (2001).

Alberto J. Pla fue esencialmente un hombre íntegro, de ideas y convicciones, una persona tallada en una sola pieza. En ella se reunían la inteligencia, la cultura, la generosidad, el calor humano y la dignidad de quien no aceptaba “negociado” alguno. Muy lejos estaba de la figura del catedrático conservador, del “mandarín”, como del dirigente político siempre obligado a bajar línea. Alberto era la escucha permanente, la simplicidad, el diálogo fecundo. El maestro, que sí lo era, se ponía a la par de todos, no establecía distancias sino puentes, sin jerarquía alguna. Otra cosa era su intransigencia de principios. Conviene recordarlo, hoy más que nunca, en estos tiempos de confusión y debacle política, cultural y ética. Para decirlo con sus palabras, en medio de esta “crisis de civilización” —o de fin de época— mencionada por él mismo cuando la Universidad de Rosario le otorgó la distinción de Doctor Honoris Causa, en septiembre 2005.

En este texto, que evoca la guerra social permanente entre el capital y el trabajo, Alberto recupera como punto clave la esperanza . Es un proyecto de vida que tiene como horizonte futuro la posible transición al socialismo. Nada hay en esto de fatal ni de místico. Solo se trata, como lo dice, de “una apuesta contra la explotación, el hambre, la acumulación del capital y la destrucción ‘asesina' de la vida misma en el planeta”. Esta apuesta condensa la vida ejemplar que se apagó en sus 82 años. Una vida bien vivida, digna y fecunda.

Hugo Moreno

París, 14 de agosto 2008

Hugo Moreno, docente-investigador en la Universidad de Paris 8, es miembro del Consejo Editorial de Sin Permiso.

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CD III Jornadas de Historia de las Izquierdas

Ya se encuentra disponible el CD de las III Jornadas de Historia de las Izquierdas “Exilios políticos argentinos y latinoamericanos”, organizadas por el CeDInCI los días 4, 5 y 6 de agosto de 2005, con sede en la Biblioteca Nacional. Impulsadas por un Comité Organizador conformado por Jorge Cernadas, Marina Franco, Silvina Jensen, Guillermo Mira Delli-Zotti, Roberto Pittaluga, Horacio Tarcus, Cristina Tortti y Pablo Yankelevich, el propósito de estas Jornadas fue promover el intercambio entre investigadores en un campo de estudios –por entonces en formación en la región– como el de los exilios argentinos y latinoamericanos, al cual contribuyeron de hecho a consolidar mediante una constante apuesta por la creación de espacios de pensamiento colectivo.

El CD incluye las ponencias presentadas en las siete mesas temáticas organizadas de acuerdo a los siguientes ejes y problemas: 1) “Exilios argentinos recientes”, 2) “Exilio y sociedad de acogida: recepción e inserción de los exiliados” (en dos partes), 3) “Exilios latinoamericanos del siglo XIX y principios del siglo XX”, 4) “Exilios latinoamericanos recientes: publicaciones, debates, instituciones”, 5) “Representaciones del exilio en la literatura y el cine”, 6) “Exilios latinoamericanos recientes: memorias y subjetividades” y “7) México y sus exilios”. También se incluyen las intervenciones de los paneles “Exilios externos y exilios internos en el pasado reciente argentino” y “Literatura y exilio”; que estuvieron integrados, respectivamente, por Nicolás Casullo y Horacio González (junto a Roberto Pittaluga como coordinador), y por Clara Obligado, Jorge Boccanera, Néstor Ponce y Tununa Mercado (con la coordinación de Mónica Szurmuk).

El CD está disponible en nuestra sede y tiene un valor de 20 pesos.

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Nuevo número de Políticas de la Memoria

El número 8/9 del anuario de investigación del CeDInCI estará próximamente en librerías de todo el país. Se trata, esta vez, de un número doble cuyo sumario ofrecemos a modo de adelanto.

1. Editorial

2 . Daniel James, Fotos y cuentos, Pensando la relación entre historia y memoria en el mundo contemporáneo

3. Debate sobre la violencia revolucionaria, la militancia y el marxismo

Elías José Palti, La crítica de la razón militante. Una reflexión con motivo de La fidelidad del olvido de Blas de Santos y el “affaire del Barco ”.

Horacio Tarcus, Elogio de la razón militante. Respuesta a Elías J. Palti

4. Historia y memoria de la experiencia argentina reciente

Oberti, Alejandra, Memorias y Testigos. Una discusión actual

Rosemberg, Julia, La creación de un gran relato histórico “450 años de guerra” y su visión del pasado argentino

Pittaluga, Roberto, Rawson y Trelew

5. La organización de la autonomía. Un debate de Socialisme ou Barbarie

Pablo Ortellado, Castoriadis, Pannekoek, Lefort y los debates sobre la organización obrera en Socialisme Ou Barbarie

Correspondencia Pannekoek-Castoriadis

El debate Castoriadis-Lefort

6. La Historia Intelectual y el problema de la recepción

Encuesta sobre el concepto de recepción: Jorge E. Dotti, Alejandro Blanco, Mariano Plotkin, Luis Ignacio García, Hugo Vezzetti

Claudia Bacci, La fortuna argentina de Hannah Arendt

Mariana Canavese, A la orilla porteña del Sena. Para un estudio de la recepción local de Foucault

7. Intelectuales bajo presión. La izquierda intelectual antiestalinista entre las revoluciones fracasadas y la guerra fría

Claudio Albertani, Socialismo y libertad. El exilio antiautoritario de Europa en México y la lucha contra el estalinismo (1940-1950 )

Alan Wald, Víctor Serge y la izquierda antiestalinista de New York

Loren Goldner, Max Eastman. La visión de un estadounidense radical sobre la “bolchevización” del movimiento revolucionario norteamericano y un olvidado, pero inolvidable, retrato de Trotsky Hernán Topasso Tras las huellas de Tristán Marof, Retazos de un primer exilio

Isabel Loureiro, Mario Pedrosa y el socialismo democrático

8. Legados de Ernesto Quesada

Presentación de Laura Fernández Cordero

Martín Bergel, Ernesto Quesada o la ciencia como vocación

Diego Ezequiel Pereyra, Sociología e investigación social en la obra de Ernesto Quesada. Algunas reflexiones sobre su impacto internacional y el desarrollo de las ciencias sociales en Argentina

Sol Denot, Quesada y la recepción académica del feminismo: la cuestión femenina en la naciente sociología

Gerardo Oviedo, Rómulo Carbia y la canonización historiográfica de Ernesto Quesada

Sandra Carreras, ¿Cómo circulan los saberes? La relación intelectual entre Leonore Deiters, Ernesto Quesada y Oswald Spengler

Correspondencia Quesada-Spengler

9. Entrevista a Judith Revel: La historia, la filosofía y la política

Por Claudia Bacci y Mariana Canavese

10. Intervenciones

Ezequiel Adamovsky Esa incómoda presencia: la izquierda y la “clase media” en Argentina, 1891-1943

Adriana Petra, El Proyecto Marginalidad. Los intelectuales latinoamericanos y el imperialismo cultural

Andreas L Doeswijk, Bandera Roja , diario anarco-bolchevique

11. Vida del CeDInCI

IV Jornadas de Historia de las Izquierdas

Microfilmación 2007-2008

12. Reseñas críticas

Diego E. Pereyra, a propósito de Horacio Tarcus, Marx en la Argentina. Sus Primeros lectores obreros, intelectuales y científicos

Ariel Petruccelli, a propósito de Ezequiel Adamovsky, Más allá de la vieja izquierda

Daniel Lvovich, a propósito de Andrés Bisso (selección documental y estudio preliminar), El Antifascismo argentino

Luis Ignacio García, a propósito de Alejandro Blanco, Razón y modernidad. Gino Germani y la sociología en la Argentina y Gino Germani: la renovación intelectual de la sociología

Pedro Ribas, a propósito de Karl Marx/Friedrich Engels, MEGA. IV/12

Andreas Doeswijk, a propósito de Horacio Tarcus (dir.), Diccionario biográfico de la izquierda argentina. De los anarquistas a la “nueva izquierda”. 1870-1976

Jacquelina Bisquert, a propósito de Marina Franco y Florencia Levín (comps.), Historia reciente. Perspectivas y desafíos para un campo en construcción,

Ernesto Salas, a propósito de Federico Lorenz, Los zapatos de Carlito

Cecilia Macón, a propósito de Patricia Funes, Salvar la nación. Intelectuales, cultura y política en los años veinte latinoamericanos

Mariana Iglesias. a propósito de Vania Markarian, Idos y recién llegados. La izquierda uruguaya en el exilio y las redes transnacionales de derechos humanos, 1967-1984

Moria Cristiá, a propósito de Michel Winock, La gauche en France

Mario Cámara, a propósito de Elisa Calabrese y Aymará de Llano , Animales fabulosos. Las revistas de Abelardo Castillo

Matías Farías, a propósito de Ana Longoni, Traiciones. La figura del traidor en los relatos acerca de los sobrevivientes de la represión

13. Perfiles

Un recuerdo de Oscar Terán, por Martín Bergel

La moral de la historia. Adiós a André Gorz, por La mosca Cojonera

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Donaciones, canjes y adquisiciones

En lo que va del año 2008 hemos recibido cientos de donaciones que sería imposible detallar. No podemos dejar de mencionar que Anahí Ballent y Jorge Myers donaron valiosas colecciones de Cuadernos de Marcha y otras revistas políticas y culturales internacionales, así como varios libros de historia política; que María Alba Bovisio y Claudia Gallego nos donaron valiosos libros y revistas políticas. La familia Collazo donó una colección casi completa de Cuadernos de Cultura. Sara Bruchstein nos legó una nutrida biblioteca de libros marxistas. Alejandro Morin nos hizo llegar el volumen colectivo de homenaje a Benedetto Croce que editó el Instituto de Literatura Italiana de la FFyL dela UBA, y otras valiosas publicaciones de esta institución, así como ejemplares de los Cahiers Charles Maurras. Carlos Virasoro nos donó publicaciones del trotskismo de USA (2002-2008): Spartacist (USA), Espartaco (México), Spartaco (Italia), Le Bolchevik (Francia), Workers Vanguard (USA). Esteban Schmidt donó una colección casi completa de la Revista Panorama, y muchos ejemplares de revistas periodísticas como Confirmado, Extra y Gente. Lía Munilla nos donó una colección de la revista Ñ. Mariana Iglesias nos dona Relevamiento de archivos y repositorios documentales sobre derechos humanos en Uruguay. Aldo Casas nos hizo llegar numerosas revistas y periódicos del trotskismo argentino. Ana Pugliese nos donó una edición de las Obras Completas de Lenin y otros libros comunistas. Juan José Jara nos hizo llegar El Partido Bolchevique de Pierre Broué y Peronismo: dos miradas antagónicas de Sandra Pedrini y Daniela Quadrana. José y Martha Prieto donaron diversas publicaciones y libros del PCA, como Nueva Era, Problemas de Economía, etc. Graciela Malvagni Gilly donó la Gran Enciclopedia Argentina de Abad de Santillán. Ricardo Scalet nos trajo Huellas. Memorias de resistencia (Argentina 1974-1983) de María del Carmen Sillato. Héctor Löbbe donó varias obras de Jorge Abelardo Ramos (Las masas y las lanzas, Del patriciado a la oligarquía, La bella época, La era del bonapartismo) así como el volumen La patria fusilada. Estela Belloni nos hizo llegar tres volúmenes que hacen a la memoria obrera de la provincia de Santa Fe: Quagliaro, Cómo influyó en mi conciencia el Villazo y Pocho Vive!

Algunos donantes regulares del CeDInCI nos volvieron a acercar colecciones: Jorge Schvarzer nos acercó una colección de revista Argumentos que dirigió Puiggrós, varios números de la New Left Review; Ester Kandel nos donó varios folletos y libros de comunismo; Raquel Malaj y Israel Zacutinsky donaron una colección muy completa de la revista Tiempo; José Fernández Vega donó dos volúmenes de las Werke de Marx y Engels, nos actualizó las colecciones de Nueva Sociedad y New Left Review y nos dedicó un ejemplar de su libro Lo contrario de la infelicidad. Promesas estéticas y mutaciones políticas en el arte actual (2007). Ezequiel Adamovsky donó un libro de Michel Albert y una serie de documentos sobre el movimiento alterglobalizador.

Otros donantes nos siguen acercando el legado de sus padres. Víctor Ramos donó los cinco volúmenes de Revolución y contrarrevolución en la Argentina de su padre Jorge Abelardo Ramos editados por el Senado de la Nación. Víctor Liberman nos donó Peleando por la vida. Las Luchas de los Jubilados y mis experiencias en los Directorios del PAMI de Julio Liberman. El hijo de Jordán Oriolo nos donó valiosas piezas de la biblioteca y archivo de su padre. La familia García Barceló nos donó varias copias del libro Sociedad y Derecho de Abel García Barceló. Israel Lotersztain nos acercó el libro póstumo de su hija Gabriela Lotersztain, Los judíos bajo el terror. Argentina 1976-1983, Buenos Aires, Ejercitar la Memoria, 2008. También se han enriquecido nuestros fondos de archivo con la donación de Hugo Vezzetti de los originales de un debate grabado y desgrabado entre psiquiatras del PCA reunidos en 1964.

Donaciones e intercambios institucionales

El Instituto de Historia Social de Amsterdam, Holanda, tuvo la gentileza de enviarnos copia de todas las obras del ensayista anarquista Pierre Quiroule que faltanban en nuestra biblioteca.

A partir de nuestra asociación a CLACSO, comenzamos a recibir sus novedades editoriales: América Latina y el Caribe. Territorios religiosos y desafíos para el diálogo de Aurelio Alonso (comp.); Recuperando la tierra de Sam Moyo y Paris Yeros (coords.); Políticas de atención a la pobreza y la desigualdad de Mayra Paula y Espina Prieto. También a través de CLACSO recibimos las siguientes revistas: New Left Review en castellano, Problemas del Desarrollo y Cuadernos del pensamiento crítico latinoamericano y el videocassette: El papel de las ideas en la construcción de alternativas, de Perry Anderson.

La fundación OSDE-Espacio Imago donó los catálogos de las muestras La Argentina sin careta. Ilustraciones 1893-1918; Sara Facio-Antológica ; Los artistas del Pueblo 1920-1930 y 100 % Negro Fontanarrosa El Centro de Documentación del Museo d'Art Contemporani de Barcelona donó el libro de artistas de Francesc Torres “Da Capo”. La Universidad Nacional de Quilmes nos hizo llegar su edición de Revista Crisis (1973-1976). Antología. Del intelectual comprometido al intelectual revolucionario. Presentación y selección de textos por María Sonderéguer. El CELS nos hizo llegar Derechos humanos en Argentina. Informe 2008. El GEPSAC del Instituto de investigaciones Gino Germani (UBA) nos donó el documento de trabajo nº 48 (2006) e Informe de coyuntura nº 3 (2002). La Biblioteca Nacional nos hizo llegar dos textos de Roberto Baschetti, Indización de la revista Hechos e Ideas y Presencia textual del peronismo.

Autores que nos donan sus propias obras

Algunos autores nos han acercado sus propias obras: Sonia Villella, De la olla al Piquete; Nahuel Machesich, “ JP RAWSON, Crónica de una militancia (DVD); Hernán Camarero, A la conquista de la Clase Obrera; Efraim David, Trabajo, capital y poder. Un decenio en la historia del movimiento obrero argentino (1966-1976), editado en Israel; Mariano Ben Plotkin, Mañana es San Perón (reeditado por EDUNTREF); Silvina Inés Jensen: La provincia flotante. El exilio argentino en Cataluña (1976-2006), editado en Barcelona por Casa America Latalunya; Luliana Garulli, Liliana Caraballo, Noemí Charlier y Mercedes Cafiero, Nomeolvides. Memoria de la Resistencia Peronista. 1955-1972; Ana Longoni y Gustavo Bruzzone, El siluetazo ; Flamarion Maués y Zilah Wendel Abramo, Pela democracia contra o arbítrio. A oposiçâo democrática, do golpe de 1964 à campanha das Directas Já, Sao Paulo, Fundaçâo Perseu Abramo, 2006; Santiago Senén González: Carne, industria, trabajadores y Liebig, Buenos Aires, Corregidor, 2008; Carlos Penelas sus libros y folletos: Antología ácrata; Retratos; Crónicas del desorden; De Espenuca a Barracas al Sur; Alberto Ghiraldo y su época; Apuntes anarquistas; Emilio López Arango, identidad y fervor libertario; Historia de la Federación Libertaria Argentina; Leticia Prislei: Los orígenes del fascismo argentino; Diego Tatián, Deodoro Roca. Obra reunida. Tomos I y II y Deodoro Roca en el Museo de la universidad; Esteban Rafael Ortiz: Los abogados del pueblo. El derecho contra el poder; Mario Tesler: “ Rodolfo Puiggrós cuando firmaba como Rodolfo del Plata”; “Álvaro Yunque, historiador ”; Autores y seudónimos porteños; ABC de la droga y el alcohol; Emir Sader, Enciclopedia contemporánea da América Latina e do Caribe.

Novedades de Hemeroteca

Agradecemos a los editores que nos donan colecciones completas de sus revistas o contribuyen decisivamente a completar nuestras colecciones. Debemos agradecer especialmente a Marta Panaia y Miguel Murmis la colección de Estudios del Trabajo, a Claudia Acuña y Sergio Ciancaglini la donación de Mu. el periódico de lavaca, a sus editores la serie completa de la revista Olivar y a Jorge Dotti la colección completa de Deus mortalis.

Recibimos regularmente las siguientes revistas argentinas de edición argentina: Sociohistórica (La Plata), Anuario del Instituto de Historia Argentina, Nuevo Topo , Estudios , Otra parte , Extramuros , Funámbulos, Grumo, TodaVIA, Confines, La Vanguardia (PS), Revista de la Facultad de Filosofia, Ciencias de la Eduación y Humanidades de la Universidad de Morón, Prohistoria, Desarrollo Económico , La Biblioteca , Lenta prisa , Nueva Sión, Lucha Armada , Ojos Crueles , Ramona , Cuadernos del Sur (Bahía Blanca), Anales de la Educacion Común , Herramienta , Siamesa. Cine y literatura, Tesis 11 , Umbrales de América del Sur, Ciencias Sociales , Estudios Sociales , Anuario IEHS , Hecho en Buenos Aires , Punto de Vista, Futuros , Olivar, el abc , El arca, Nueva Sión, Puentes, Transatlántico (Rosario) y Mantis.

Recibimos regularmente las siguientes revistas del exterior: Nueva Sociedad (Caracas), Iberoamericana (Berlin), Estudos históricos (Campinas), Rouge (París), Critique Communiste (Paris), Socialist Review (Londres), Capital&Class (Londres), Lutte ouvriére (París), Lutte de classe (Pari s), Revista Estudos Feministas (Santa Catarina, Brasil), Margem Esquerda (São Paulo), El Militante. Voz del socialismo marxista y la juventud (Madrid), Le Bolchevik (París) y DEP (Brasilia).

Adquisiciones y canjes en librerías

A través de un canje de duplicados con la Librería Aquilanti hemos avanzado muchísimo en el armado de colecciones que no disponíamos completas. Hemos recibido alrededor de 200 ejemplares de la primera época de la revista Nosotros, así como numerosos ejemplares de las revistas Sol y Luna , Qué , Judaica , Nueva Revista , Los Anales de Buenos Aires , Guía quincenal de la actividad y artística argentina , La literatura argentina y Acción Socialista.

Adquirimos la célebre obra de James Guillaume, L'Internationale. Documents et souvenirs, Paris, Éditions Gérard Lebovici, 1985. Gracias a la mediación del amigo Frank Mintz, pudimos comprar en París esta obra clásica sobre la Asociación Internacional de los Trabajadores, de consulta obligada para todos los estudiosos de esta problemática. Son más de 1500 páginas de una obra editada inicialmente en 1910 en cuatro volúmenes, donde este exponente del anarquismo ofrece sus minuciosos recuerdos de su experiencia en la IAT y transcribe numerosísimos documentos.

Adquirimos en Brasil los siguientes libros de historia del anarquismo y del movimiento obrero: Milton Lopes, Crônica dos Primeiros Anarquistas no Rio de Janeiro (1888-1900), Rio de Janeiro, Achiamé, s/f (c. 2000); Edgar Rodrigues, Os libertários, Rio de Janeiro, VJR. Editores Asociados, 1993; Rafael Borges Deminicis, Daniel Aarao Reis Filho (olrg), Histórica do anarquismo no Brasil, Rio de Janeiro, Universidad Federal Fluminense, 2006; Giovanni Rossi, Um episódio de Amor Livre na Colonia Cecilia, Rio de Janeiro, Achiamé, s/f (c. 2000); Edgar Rodrigues, Mulheres e anarquia, Rio de Janeiro, Achiamé, 2007; Charles Albert, O amor livre , Rio de Janeiro, Achiamé, 1980; Edgar Carone, Movimento Operário no Brasil, vol. I: 1877-1944 y vol II: 1945-1964, Rio de Janeiro, Difel, 1981-84.

En Librería Vonegut, de La Plata compramos el folleto de Miguel Rey, “¿Dónde está Dios?” y Pepita Guerra, “Ante el cadalso. Diálogo”, Buenos Aires, B: Fueyo, 1915. En Librería Sudeste compramos varios ejemplares de la Colección Popular del CEAL y uno de los pocos ejemplares que nos faltaban para completar la colección de la revista Sur nº 137.

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Boletín Electrónico Nº 10 del CeDInCI. Septiembre de 2008.
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