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| » | La Razón - 26 de Junio de 2002 | |||
HISTORIA DEL DIA: HORACIO TARCUS El original museo que levantó un profesor Un profesor de la UBA ofrece a investigadores, periodistas e historiadores el mejor material sobre la Izquierda que existe en América latina. La mayor parte le llegó por donaciones. La historia que cuenta Tarcus comenzó en 1976, cuando el militante José Paniale le pidió a aquel empresario que le guardara el archivo, porque tenía miedo de que los militares se lo confiscaran. Pero Paniale murió y, más tarde, el empresario le puso precio al legado: diez mil dólares. Para Tarcus, la cifra era inalcanzable, pero gracias a la ayuda de periodistas e historiadores pudo adquirirlo. EL CATALOGO. En el Cedinci hay, por ejemplo, folletos anarquistas y socialistas de fines del siglo diecinueve, la colección completa de la revista Martín Fierro, revistas socialistas como La Humanidad Nueva y Sagitario, la colección del periódico comunista La Internacional, y publicaciones de la resistencia peronista, como la revista De Frente. Además, miles de volantes (que se repartían en conflictos, huelgas, paros generales, universidades y movimientos de mujeres), una colección de cinco mil fotos con personajes y hechos clave de la historia de la izquierda local, 400 afiches políticos, 400 colecciones de revistas culturales (como la de Primera Plana, del 62 al 72), unos mil folletos y 30 mil libros. A esto se suma material latinoamericano, estadounidense, europeo y del resto del mundo, y casi todo es consecuencia de las donaciones. El archivo sobrevive gracias al aporte voluntario mensual que pagan las mil personas por año que lo usan, en su mayoría investigadores, hijos de desaparecidos que buscan datos sobre sus padres o viejos personajes del anarquismo, el comunismo y el socialismo argentinos que se trenzan en amistosas y acaloradas discusiones, en clave algo nostálgica. NUEVO EDIFICIO. La casa que ocupa actualmente el Cedinci, en Sarmiento 3433, ya le queda chica. "A veces llegan donaciones de libros que son una habitación entera, y uno tiene que tener lugar donde ponerlos, porque si no los pierde", señala Tarcus. Hace pocos días recibió una buena noticia: la Legislatura le cedió en comodato un nuevo espacio, mucho más grande que el actual, en Boyacá y Rivadavia, donde tiene previsto mudarse dentro de cuatro meses. Mientras tanto, Tarcus sigue recorriendo librerías, a la pesca de perlas escondidas. Así encontró la colección completa de Martín Fierro (un verdadero baluarte del Cedinci) y tantas otras cosas que, de otro modo, hubieran tenido un destino incierto. |
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